Cuando me pusieron los sedantes me quedé enseguida dormida, pero cuando desperté, había un hombre sentado a mi lado en la cama con mi mano cogida a la suya, enseguida la aparte asustada.
—- Cario Bianca, soy tu esposo soy Mark ¿no me recuerdas? —- me pregunto.
—- No se quien es señor, por favor váyase, ¿que quiere de mí? llame a la enfermera por favor — rogué muy temerosa.
—- Tranquila cariño, ahora llamare a la enfermera, pero por favor Bianca ponte bien, no sabes lo que te echo de menos —- me