**Punto de vista de Elena**“¿Qué quieres de mí, Lucía?”La miré fijamente, parada allí en la tenue y parpadeante luz del sótano. Ella se veía perfecta, sin un cabello fuera de lugar, su piel brillando, mientras yo sentía que me estaba desmoronando. Me colocaron las muñecas detrás de la espalda y la cuerda áspera mordió mi piel hasta quemarme. Mis hombros estaban bloqueados en una posición agonizante, y cada vez que intentaba moverme contra la pared fría y húmeda, una nueva ola de dolor recorría mi columna. "Lo dejé", dije, con la voz entrecortada. Intenté reunir un poco de dignidad, hacer que mi voz sonara firme, pero me traicionó. "Dejé a Stefano. Me fui. Ya no estoy en su vida y nunca volveré. Puedes tenerlo. ¿No es eso lo que siempre has querido? Entonces, ¿por qué estás haciendo esto? "Lucía no respondió de inmediato. Ella simplemente se quedó allí, con la cabeza inclinada, estudiándome como si fuera un espécimen bajo un microscopio. Parecía estar sopesando cuánto de s
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