**Punto de vista de Stefano**
Había elegido el peor lugar posible para detenerme.
Ese pensamiento me asaltó en el momento en que bajé del auto y el ruido de la ciudad me tragó por completo. Estaba en una plaza pública, el tipo de lugar que normalmente evitaba como la peste. Los cafés se extendían por las aceras y el aire olía a café expreso tostado y a perfume caro. Había gente por todas partes, riendo, discutiendo, brindando vasos. La vida avanzaba a mi alrededor sin permiso, ruidosa y vi