**Punto de vista de Elena**
Caminé a lo largo de mi habitación de hotel, mis pasos marcaban un camino inquieto en la alfombra.
Sentí una opresión en el pecho, como si cada respiración se detuviera a mitad de camino. Demasiados pensamientos, demasiadas advertencias que elegía ignorar. La voz de Lucía seguía resonando en mi cabeza: ese silbido bajo y meloso por teléfono. Tenía documentos. Tenía pruebas. Papeles robados de la caja fuerte de Stefano.
¿Podría confiar en ella?
Sabía la respue