**Punto de vista de Elena**
Negrura. Eso fue lo primero que supe.
No era una oscuridad suave y pacífica; Era pesado y asfixiante, como si me hubieran puesto una gruesa cortina sobre la cabeza. Sentí los párpados pesados. Luego vino el dolor, un latido sordo en la base de mi cráneo que latía al mismo tiempo que mi corazón acelerado. Sentí la boca como si estuviera rellena de algodón seco y la parte posterior de mi garganta estaba cubierta por una película química amarga.
Intenté estirar la