**Punto de vista de Stefano**
Me paré en la acera y simplemente la miré fijamente.
Ahora estaba más cerca que en dieciséis años. Lo suficientemente cerca como para poder ver las líneas débiles y delicadas grabadas alrededor de sus ojos, líneas talladas por una década y media de risas que no había escuchado y preocupaciones que no había causado. Podía escuchar el sonido suave y rítmico de su respiración.
Era el sonido más inquietante que jamás había oído.
Entonces, sus ojos se encontraron