Capítulo 114: Dieciséis años de silencio.
**Punto de vista de Stefano**
Me volví y la miré, realmente la miré, por primera vez desde que cruzó esas puertas.
Ella estaba hecha un desastre. Tenía los ojos inyectados en sangre y ahogándose, las lágrimas atravesando su maquillaje como sal en una herida. Parecía como si hubiera estado conteniendo esas lágrimas durante toda su vida, y ahora que la presa se había roto, no había forma de detener la inundación. Le temblaban las manos a los costados y los nudillos se le pusieron blancos mien