La boda de Camila y Matías fue sencilla pero solemne. Solo familiares cercanos y algunos amigos fueron invitados. Camila vistió un vestido blanco sencillo que la hacía ver elegante, mientras que Matías lucía apuesto en su traje negro. Durante la ceremonia, Camila sonrió, pero en su interior, había un pequeño pedazo que aún extrañaba a alguien que no estaba allí.Después de la boda, se mudaron a una casa nueva en las afueras de la Ciudad de México, una casa moderna con un pequeño jardín en la parte trasera. Matías, que ahora era oficialmente su esposo, también era cirujano general y trabajaba en el mismo hospital donde Camila había hecho su residencia. Eran la pareja de médicos perfecta ante los ojos de todos.Matías era realmente bueno con ella. Atento, paciente, y siempre se esforzaba por hacerla feliz. Quizás esta era la vida que debía vivir.Pasaron varios meses. La vida de Camila transcurría con estabilidad. Trabajaba en el hospital, atendiendo pacientes con diversos problemas psi
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