No sé cómo diablos terminamos dentro del bungalow.En un segundo estábamos besándonos en la hamaca y, al siguiente, Holden me sacó del lugar y me llevó en sus brazos, depositándome sobre la cama baja y bajando la puerta protectora para poder tener más privacidad.¿De verdad está pasando esto?¿O es un jodido sueño húmedo?Cuando volvió y sentí su peso sobre mí, me sentí completamente abrumada, pero no quería detenerme por nada en el mundo.—Holden…—Shhh, tranquila —murmuró contra mi boca, sus manos recorriendo mis costados y mi espalda, reclamando cada espacio que jamás había tocado—. No te voy a hacer nada malo, Adara.Lo sé.Sus palabras salieron con un tono bromista, pero sus ojos, en la penumbra del bungalow, ardían con una intensidad que no tenía nada de falso.Holden no estaba fingiendo; estaba sintiendo con cada fibra de su ser, así como yo lo hacía.Para él también era completamente nuevo estar así conmigo.Y a medida que nos besábamos, el calor se volvía más intenso, y cada
Leer más