Raihan arqueó una ceja. La respuesta de Aidan le resultó extraña. Que hubiese decidido asistir al festival ya era algo inesperado; sin embargo, el detalle que despertaba sospechas era el hecho de que llegara solo.—Vaya sorpresa —comentó finalmente, esbozando una sonrisa de ironía—. Creí que vendrías acompañado de Somalia. Sobre todo teniendo en cuenta que, cuando ella estaba aquí, insististe tanto en llevártela cuando falleció mi padre, y tú mismo propusiste entregarme a su hermana para recuperarla a ella. Pero ahora la dejas en Midgar mientras tú vienes solo. No parece tener demasiado sentido, ¿no crees?Aidan no reaccionó de ninguna manera visible. Ni un músculo de su rostro se movió, ni siquiera hizo una ligera mueca que delatara incomodidad. —La habría traído si las circunstancias hubiesen sido distintas —replicó—. Pero mi hijo todavía es demasiado pequeño para este tipo de eventos. No podía dejarlo solo en Midgar sin su madre, y un viaje tan largo habría sido agotador para él.
Leer más