Raihan frunció el ceño mientras recordaba lo que Asiget le había confesado días atrás: que antes de ser llevada a Argán, había revelado a Aidan que estaba embarazada.
El recuerdo despertó en él una irritación instantánea, una sensación áspera que se extendió por su pecho mientras observaba al Alfa frente a él con una frialdad cada vez más marcada.
—Si no has venido por el festival, entonces toma tus cosas y lárgate.
Aidan empezó a percibir el aura hostil que emanaba el albino, el cual era sofoc