¡Oh no! Me acosté con el papá de mi novio. 😳
Mis ojos se abrieron de golpe. Me miré y... estaba en la cama. Siempre lo había estado. Pero... llevaba puesto un pijama limpio. Me sobresalté, girándome para ver si Robert seguía allí. Pero en su lugar lo vi a él: mi novio, Alex. Alex estaba allí, sentado al borde de la cama, observándome con esa mirada suave y dorada que siempre tenía. Cuando vio que mis ojos enfocaban, su rostro se iluminó. —Hola, dormilona —susurró, inclinándose para presionar un beso cálido y prolongado en mi frente. La culpa me golpeó como un peso físico, aplastándome el pecho. Me sentía enferma, pero bajo ese malestar, había un fantasma de sensación: el dolor, el calor, la sensación persistente del cuerpo de su padre contra el mío. Lo hundí muy, muy al fondo. —¿Cuándo volviste? —pregunté con la voz ronca. —Hace unos treinta minutos —dijo él, apartando un mechón de pelo de mi cara. Eso significaba que tuvo que ser Robert quien me vistió. Intenté incorporarme, pero mis piernas... —¿Por qué no me despertast
Leer más