69. Primera cita I
Ana Paula Lago Subimos a su BMW, impecable como todo en él. El interior olía a su perfume —ese aroma amaderado con un toque cítrico que, sin querer, me aceleraba el pulso—. Ajustó el retrovisor, encendió el motor y después la radio.Enseguida comenzó a sonar una melodía conocida: “Si tú la quieres”, de David Bisbal y Aitana. Sonreí. Era la canción que sonaba todas las mañanas en la radio mientras iba camino al trabajo.Pero lo que realmente me sorprendió fue escucharlo tararearla, con una naturalidad que no esperaba.Lo miré de reojo, divertida. Su voz era grave, cálida, y ver a Arturo Abad, el empresario serio y distante, cantar una canción tan romántica… era simplemente encantador.No pude evitar reír.Él notó mi risa, y sin dejar de mirar al frente, entrecerró los ojos y me dedicó una sonrisa tan coqueta, tan suya, que me dejó sin aire. Tuve que girar la mirada hacia la ventana para no hacer una locura, porque juro que en ese instante morí de ganas de inclinarme sobre él y besarlo
Leer más