—No… no parece aburrido… —jadeo, mientras la mano en mi culo se mueve a mi cadera, sus dedos agarrándome y tirando lentamente, haciendo que me balancee contra él. Mis manos siguen aferradas inútilmente a la tela de su camisa sobre su pecho, mientras él sigue guiando mi cuerpo, la sensación de su erección presionando contra mi sexo hace que todo mi cuerpo se caliente.Desliza la mano desde mi cabello, rodeando mi cuello, y aplana la palma mientras la baja por mi pecho agitado, apartando los labios de mi piel para mirarme.—¿Crees que puedes ser una buena chica para mí, Muñeca? —susurra, haciendo que lo mire, con la mano en mi cadera todavía guiando mi cuerpo sobre él.—¿Qué? ¿Ahora? —respiro, mordiéndome el labio inferior cuando empuja las caderas contra mí.—Siempre que yo lo necesite —gruñe en respuesta, quitando la mano de mi pecho para ponerla en mi otra cadera, clavando los dedos en mi carne y moviéndome más rápido.Jadeo ante el aumento de fricción en mi sexo, mi cuerpo reacciona
Leer más