Llamo a Nico desde el teléfono fijo unos minutos después de que David se vaya, explicándole que estoy en su casa y que no creo que vuelva al club. Él me trae mis cosas un rato después, intercambiando una conversación mínima con Marcus, que ahora está apostado en la puerta.
David no me contacta en todo el día. Supongo que lo de “arreglar algo” tiene que ver con los tipos que intentaron secuestrarme, así que espero un rato.
Pero las 6 de la tarde pasan, y también las 7. Antes de darme cuenta, son