POV Arya Sotomayor.Lo vi llorar por su hija enferma, en un momento así los rencores no importan.Lo abracé fuerte y gimoteó con libertad, se echaba la culpa del estado de Tamara.—Mi castigo fue extremo, no debí apartarla de mi lado, tal vez si yo…Lo interrumpí, tenía que sacarlo de ese estado.—No se castigue, todos tenemos el libre albedrío, no todas las personas que pasan situaciones difíciles cometen locuras.De inmediato volvimos a la mansión y lo ayudé a preparar su maleta.—¿Se encuentra más tranquilo? —Arya, la procesión va por dentro, es mi hija y yo… En fin no tiene caso lamentarse, no salgas de la mansión sin los escoltas. Yo te mantendré al tanto.Gael, se veía angustiado, lo acompañé con el chofer hasta el hangar de los Altamirano.El piloto ya lo esperaba, su angustia de padre, había borrado todo rencor.—Señor, espero que Tamara mejore pronto.Lo despedí con cierta nostalgia y preocupación, no por mí, sino por la salud de ella.“Si sucede lo impensable, el remordimie
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