Alina se levantó despacio, sacudió un poco su falda y miró a Lia a los ojos. Luego comenzó a hablar.El inglés salió fluido, sin dudar, con una pronunciación que no parecía de alguien que hubiera aprendido el idioma en un salón de clases.Alina dejó unos segundos de silencio y luego miró a Lia con una sonrisa tranquila.—Tradúceme lo que acabo de decir.Lia se quedó muda. El inglés de Alina había sido rápido, natural, como el de alguien que creció hablándolo. El nivel escolar no alcanza para entender ese tipo de inglés, mucho menos para seguirle el paso en tiempo real.Alina esperó un momento y, ante el silencio de Lia, continuó.—Si no puedes entender lo que digo en inglés, no tienes autoridad para cuestionar mis calificaciones.Alina se sentó con la misma calma con la que se había levantado. El salón estalló en aplausos.La mayoría no había entendido el párrafo en inglés, y por eso nadie tenía argumento para cuestionarla. Y más allá de eso, lo que acababan de ver los había convencid
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