Cuando Alina regresó a la agencia, se topó de frente con Cindy y Trini Garcés. Las dos estaban peleando otra vez.
O, mejor dicho, la primera estaba humillando a la segunda sin que esta se defendiera.
Gritaba a los cuatro vientos.
—¡Gata! ¡No creas que porque tuve un tropiezo ya vas a ocupar mi lugar!
La otra intentó defenderse.
—¡Ya bájale! ¡Tus problemas no son culpa mía!
En medio de los gritos, la estrella principal levantó la mano para soltarle una cachetada a su rival, pero Alina le detuvo