Mónica y Facundo, que estaban demasiado cerca, se separaron de inmediato, acomodándose la ropa con torpeza.Nayeli estaba en la puerta, con los ojos ardiendo de furia.Patricia había pasado por algo tan grave... ¿y estos dos estaban coqueteando en la oficina?Mónica se arregló el cuello.—¡Qué falta de respeto! ¿Desde cuándo entras así a la oficina del director?Nayeli puso los ojos en blanco.—Al menos yo no me meto en las piernas del señor Facundo como tú.—¡¿Qué estás diciendo?! Me resbalé, y el señor Facundo solo me sostuvo.Facundo levantó la mano, indicándole a Mónica que se calmara.—¿Qué pasó? ¿Por qué vienes tan alterada? ¿No deberían estar en el stand esta tarde?Sentado detrás del escritorio, su expresión era tranquila, refinada.Su tono relajado, como si no supiera nada de lo ocurrido.Si Nayeli no los hubiera visto hace un momento, casi se lo creía.—Señor Facundo, por favor, haga algo. A la señorita Patricia la golpeó su madre, había muchísimos reporteros... si esto se vu
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