Punto de vista de AriaEl silencio del bosque había desaparecido, reemplazado por el poder pesado y vibrante de los dos hombres que estaban frente a mí.Noah, el que me sostenía, no se movió. Su agarre en mi cintura era como hierro, anclándome incluso cuando mis rodillas amenazaban con ceder. Su aroma estaba por todas partes ahora. No era el olor terroso de mi manada; era lluvia sobre asfalto caliente y cedro caro. Olía a poder.Olía a dinero.«Suéltenme», susurré, con la voz temblorosa.Intenté retorcerme, pero era como tratar de mover una montaña.Noah ni siquiera parpadeó. Sus ojos de tormenta invernal seguían fijos en los míos, escudriñando mi rostro con una intensidad que hizo que mi piel se erizara.«Estás temblando, pequeña Omega», dijo el otro.Miré por encima del hombro de Noah. Cassian estaba apoyado contra un tronco carbonizado, observando la destrucción de mi hogar como si fuera una obra de arte aburrida.Era un reflejo exacto de Noah, pero mientras Noah era una tormenta s
Leer más