Punto de vista de Maeve
Alcé la mano y mis dedos rozaron la marca violeta brillante en la base de mi garganta. Pulsaba con un calor frío, un recordatorio constante del poder que yacía bajo mi piel.
Aria.
Solo el nombre sabía a ceniza en mi boca: amargo, seco y asfixiante.
Una doncella, con la cabeza inclinada en sumisión, estaba detrás de mí, sosteniendo el corpiño de mi vestido. Forcejeaba con el cierre de un collar incrustado de diamantes; sus dedos temblaban tan violentamente que el metal tr