Victoria reaccionó dejando que el rencor, una vez más, se apoderara de ella. Miró a Liam con fuego en los ojos y sentenció: -Tú y yo jamás volveremos a ser una pareja. Aunque, siendo honestos, nunca lo fuimos; yo solo fui tu juguete, algo sin importancia que dejaste tirado como si nada. Sus palabras eran dardos cargados de rabia y dolor. A Liam le dolió el reproche, pero le hirió mucho más esa mirada teñida de odio. En ese momento, George apareció en escena, asombrado al ver a un extraño tan cerca de ella. -¡Buenos días! -saludó George, extrañado. -Buenos días -contestó Liam, midiendo al recién llegado. -¡Hola, George! -intervino Victoria, usando un tono de confianza y una pizca de coquetería que nunca antes había mostrado. Liam se tensó al instante; los celos y el enojo empezaron a hervir en su interior. George, por su parte, quedó descolocado, pues apenas días atrás ella se negaba rotundamente a tutearlo. -Los dejo, no quiero ser imprudente -dijo Liam, visiblemente moles
Ler mais