(Perspectiva de Mariana)Cierro la puerta de la habitación tras de mí y solo entonces dejo salir todo el aire de los pulmones. Me temblaban las manos y las lágrimas me escocían, insistentes, pero me negaba a llorar ahora.Idiota. Desgraciado.No le importa nadie. Ni su propia hija. Su mujer y su otra hija murieron, vale, es una tragedia, pero se le ha olvidado que aún tiene a una niña viva que le necesita. Que necesita atención, cariño y que esté presente.Egoísta de mierda.Voy hacia el armario bufando de rabia y empiezo a sacar mis cosas. No doblo nada; solo tiro, arrugo y lo meto todo en la maleta como si cada prenda fuera un poco de la mala leche que tengo encima. Camisetas, pantalones, pijamas… todo para adentro, sin ningún cuidado.Que le den.Cuando acabo, me siento en el borde de la cama un momento y miro a mi alrededor. Joder… me gustaba tanto estar aquí. El cuarto, la casa, los compañeros, la comida de Eliete. Y sobre todo… Laura. Se me encoge el pecho solo de pensar en ella
Ler mais