La llevé al departamento de Adrián. **Error.**Lo supe en cuanto entramos. Sofía lo miró todo con demasiada atención, como si evaluara cada detalle, como si ya conociera ese mundo. La tensión en el aire era palpable, como un presagio de lo que estaba por venir. Adrián apareció segundos después, y cuando sus miradas se cruzaron, lo sentí. Algo no estaba bien, algo oscuro y oculto se escondía bajo la superficie, como un secreto al borde de ser revelado.—Así que tú eres Adrián —dijo Sofía, con una calma que parecía ensayada, como si cada palabra estuviera medida con precisión.—Y tú debes ser Sofía —respondió él con la misma serenidad medida, como si ambos estuvieran interpretando un guion invisible que solo ellos conocían.Demasiado calmados. Demasiado medidos. Un encuentro que, a simple vista, parecía casual, pero que en realidad estaba cargado de secretos y complicidades invisibles, un juego de miradas y palabras que escondían más de lo que revelaban.—¿Se conocen? —pregunté, intenta
Leer más