POR MAXWELL– No me detuviste Max, no hiciste nada por detenerme – dice con dolor. Trato de acercarme a ella, pero ella se aleja cada vez más. – Perdoname mi ángel, yo no quise lastimarte pero – me quedo en silencio por unos segundos – no podía procesar lo que escuche de tu boca – hablo con sinceridad – las palabras no salían de mi boca, por más que trataba de hablar, se que fui un imbecil mi ángel, pero perdoname. Observo que baja la mirada, se muerde el labio inferior con fuerza. – ¿Qué quieres de mi Maxwell? – pregunta – Quiero que me perdones mi ángel – digo viéndola a los ojos. – No me refiero a eso Max, te pregunto que es lo que en realidad quieres de mí? – pregunta– ¿De ti? – pregunto, ella asiente en modo de respuesta – de ti, lo quiero todo mi ángel, quiero una vida junto a ti, quiero que seas la mujer que camine de la mano con migo, quiero amarte, quiero adorarte, quiero que todos los días de mi vida seas tu lo primero que vea al despertar y que seas lo último que vea
Leer más