POR MAXWELLEntre mi sueño busco a alguien o, mejor dicho, a mi ángel.Estiro mi mano buscándola, pero no la encuentro, así que me despierto sobresaltado. Observo la cama y encuentro su lugar... Vacío.La busco con la mirada, pero no la encuentro; me levanto de la cama y voy en busca de mi ángel, de mi mujer.¡Mi mujer!¡Dios!, qué bien suena eso.Busco por todos lados, pero no la encuentro; regreso a la habitación y me doy cuenta de que sus cosas ya no están.—Se ha ido —digo en voz alta—. Mi ángel se ha ido.Una punzada de dolor se instala en mi pecho al saber que mi ángel se ha ido.¿Pero qué querías?, que te hiciera el desayuno y te lo trajera a la cama, escucho a mi conciencia quejarse. Suelto un bufido de frustración.Ahora sé lo que sintieron todas las mujeres con las que me acosté y me fui sin decirles nada.Y en verdad no es lindo sentir esto, me siento usado. Paso mis manos por el cabello a modo de frustración. Ay, mi ángel, ¿qué estás haciendo conmigo?¡Me estás volvien
Leer más