La audiencia de Alejandro Mora ocurrió el segundo martes de febrero, en el Juzgado Séptimo Penal de la Ciudad de México.Marcos Aguirre los informó esa tarde con el resumen que ya era su modo: preciso, sin adorno, con los datos que importaban.El resultado era el que Castro había anticipado cuando Alejandro se entregó voluntariamente: consecuencias significativas pero manejables en el contexto de la cooperación. Tres años de libertad condicional, multa considerable, obligación de testificar en los procesos internacionales mientras duraran. Sin privación de libertad considerando la entrega voluntaria, la documentación aportada, y la declaración del juez sobre el peso de la historia familiar en la formación de la motivación.Esa última parte, sobre la historia familiar, era la que Castro había pedido que el expediente documentara.El juez la había leído. Y la había pesado.—¿Qué dijo el juez exactamente sobre la historia familiar? —preguntó Ximena.—Que la motivación basada en agravio he
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