GÉNESIS—Hola, mi gorda bella.Me quedé muda.Sentí que el aire se me quedaba atrapado en la garganta, como si mi cuerpo no supiera si gritar, llorar o salir corriendo. Lo miré por el retrovisor y mi mente se negó a aceptarlo.Era Ethan.De verdad era Ethan.—E… Ethan… —tartamudeé, como una tonta.Él no apartó la mirada del camino, pero su boca se curvó apenas, como si mi voz le hiciera algo.—Sí —respondió tranquilo—. Soy yo.El pánico me golpeó de golpe.—¡Detén el auto! —ordené, llevándome una mano al pecho—. ¡Detente ahora mismo!Ethan siguió conduciendo, como si no hubiera escuchado.—¡Ethan, detente! —insistí, más fuerte—. ¡Detén el maldito auto!Mi corazón latía demasiado rápido. Mis bebés se movieron. Yo respiré hondo para no perder el control.Ethan suspiró.Y por fin, redujo la velocidad. Se estacionó a la orilla de la carretera, No me esperó. Bajó del auto con calma, como si esto fuera normal.Yo abrí la puerta con brusquedad y bajé también.Lo vi de frente.Y el enojo me s
Ler mais