Las tres llegaron al centro comercial, y Carla, vestida de forma elegante, caminaba delante con la nariz en alto, con Julia y Dalia detrás de ella, como si quisiera demostrar a sí misma y a todos que aquella mujer no era más que una niñera y que no tenía comparación con ella.En cuanto entraron en la tienda cara y lujosa, fueron recibidas por las vendedoras, que las guiaron por el establecimiento, el cual tenía únicamente artículos para bebés.Carla miraba todo sin el menor interés, apenas escuchando vagamente a las vendedoras comentar sobre un determinado producto, mencionando sus cualidades, pero su mente no estaba allí. No tenía ningún interés en hacer esas compras. Solo había ido a esa tienda para provocar a Julia, mostrando que, aunque ella tuviera el amor de Leonardo, Carla tenía algo que Julia tanto había querido y había perdido: un hijo.Entonces Carla se giró y miró a Julia, que estaba de pie con Dalia frente a un estante, observando los vestiditos, zapatitos, mantitas doblad
Leer más