Lily entró en la sala y encontró a Sergey parado frente a la enorme ventana, con las manos detrás de la espalda. Incluso de espaldas lucía increíble. El traje se ajustaba a la perfección a su cuerpo. Sin poder evitarlo, su mirada descendió hasta su trasero. Sí, definitivamente llenaba muy bien aquellos pantalones. Cuando tuvo suficiente y al darse cuenta de que él aún no se había dado la vuelta, se aclaró la garganta para llamar su atención. Sergey se volvió hacia ella rápidamente,.—¡Wow! —soltó al verla.La recorrió con la mirada de pies a cabeza. Un brillo de admiración, mezclado con deseo, apareció en sus ojos y Lily no pudo evitar sonreír. Esperaba que aquella mirada nunca se extinguiera, que incluso dentro de varias décadas él siguiera encontrándola tan deseable como ese día.—Te ves fantástica.—Lo sé —respondió con una sonrisa arrogante.Sergey soltó una carcajada antes de acercarse a ella y rodearle la cintura con un brazo, atrayéndola con firmeza hacia su cuerpo.—Y deberí
Leer más