Para Sophie, el hecho de ser vampira estaba siendo más difícil de lo que imaginaba. Sus pesadillas, cuando lograba descansar, le atravesaban el pecho, y la profunda tristeza por no poder tener a su hija en sus brazos la estaba quebrando por completo. Aunque Lestat, con su poder sobrenatural, le permitía verla aunque fuera por unos instantes, eso no era suficiente para ella. Sin embargo, todo aquello le estaba sirviendo de aliciente para poder enfrentarse en una lucha contra Brenda, así que, sin más, junto a Valentín comenzó a explorar sus poderes; solo debía abrir su mente y su corazón.—¿Qué debo hacer, Valentín? ¿Cómo puedo descubrir los poderes que tengo?—Cariño, debemos ir al bosque. Cuando hay un vampiro cerca, los animales comienzan a manifestarse y, dependiendo del poder que tengas, así será su reacción. ¿Quieres probar?—Sí, sí quiero, Valentín. Vamos entonces.Cuando ambos llegaron al bosque, ninguno de los animales que estaban cerca se mostró. Valentín empezó a hacer movimi
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