Deguel, estaba seguro de que su hermano el correcto CEO, no tenía nada de dulce y tierno, así que le sorprendía demasiado que su cuñada lo viera de esa forma. — Cuñada, ¿Estamos hablando del mismo hombre? Pero solo míralo, ni siquiera sonríe, las mujeres le tienen miedo, no se le acercan porque las intimida. — ¿Y que me dices tú, Deguel? ¿Se te olvidó ya como se conocieron tú y mi cuñada? — !Oh, esa historia no me la han contando, quiero saber! — Yo te la cuento, querida, resulta que en el pasado, mi hermano tuvo un accidente de coche, un atentado que lo dejó ciego, debido a eso no conocía el rostro de Emill, ya que antes de que naciera, Degel, ya no podía ver. — ¡¿De verdad?! Qué tragedia tan terrible, pero que bueno que pudiste recuperarte Deguel. — ¿Pero a qué no sabes cómo se quiso recuperar en un principio? — Preguntó Alejandro. — No tengo idea, ¿Buscaron algún tratamiento médico, medicina natural, algún brujo, chaman, o algo parecido? — Oh no, nada de eso, te
Leer más