Deguel, estaba seguro de que su hermano el correcto CEO, no tenía nada de dulce y tierno, así que le sorprendía demasiado que su cuñada lo viera de esa forma.
— Cuñada, ¿Estamos hablando del mismo hombre? Pero solo míralo, ni siquiera sonríe, las mujeres le tienen miedo, no se le acercan porque las intimida.
— ¿Y que me dices tú, Deguel? ¿Se te olvidó ya como se conocieron tú y mi cuñada?
— !Oh, esa historia no me la han contando, quiero saber!
— Yo te la cuento, querida, resulta que