Te culpo por todas mis desgracias Andreina.
Al terminar la llamada, el CEO se llevó dos dedos al puente de la nariz, su hermano mayor venía con su familia de vacaciones a su villa, lo que era bueno, pero recordaba que sus sobrinos eran cosa seria.
La primera reunión comenzó a las ocho de la mañana. Inversores de diferentes países se reunirían desde sus computadoras personales.
— CEO Rodríguez, estamos listos para revisar el balance de este mes, esperamos que las pérdidas no sean demasiadas y que las ganancias sean buenas.
— Ya