CAPÍTULO 71Catarina colgó la llamada con su madre y dejó el teléfono sobre la impecable superficie de su escritorio. «Primero te alejas de tu amiga de toda la vida...»Catarina soltó un suspiro largo y pesado, frotándose las sienes con las yemas de los dedos. Si era honesta consigo misma, sabía que había algo de verdad en ese reproche materno, algo que tenía que arreglar irremediablemente. Debía hablar con su amiga Clara.No se arrepentía de haber establecido sus límites y de haber dicho que no. Pero, debajo de la coraza de frialdad y eficiencia que había construido en las últimas semanas, latía un corazón que extrañaba a su confidente. Tenían una amistad de muchísimos años. No podía perderla por una discusión que, en el fondo, nacía de la desesperación y el miedo de Clara al fracaso.Decidida a dar el primer paso, Catarina desbloqueó su teléfono, abrió el chat de Clara y presionó el ícono del micrófono.— Clara, soy yo —comenzó a grabar, manteniendo la voz suave pero firme— Sé que
Leer más