El remitente era de un desconocido, diferente al número anterior que bloqueó. El texto era simple: “Trabajas en el edificio de la calle Flores, número 098, avenida 21-4. En el nivel 5, escritorio 2. Estoy en el callejón de al lado, esperándote”. El propósito era claro, el tipo quería que ella fuera de inmediato. Con toda esa información en sus manos era evidente que estaba vigilada y que buscaba algo a cambio. Debido a la llamada anterior, Dayana sabía quién era. De inmediato se levantó. Ninguno de los gerentes estaba a la vista; así que se apresuró a las gradas. Sus pies no daban de sí, caminando tan ansiosa que Dayana sentía que no avanzaba nada. Salió a la recepción y empujó la pu
Leer más