Tomo una profunda bocanada al escucharla. El miedo me invade. Ella es capaz, lo sé con firmeza.―No te atrevas. ―Aprieto mis manos en empuñaduras.―Tu querido esposo me amenazó, me cortó el flujo de dinero, envió a mis prestamistas a la cárcel y a mi amante, estoy muy molesta contigo, Bianca. No estás sirviéndome.―Porque no debería de servirte a ti.Mi corazón se acelera.―Cierto, ahora debes de cuidar de la fortuna de tu esposo.―Otra vez con eso ―escupo.―Quieres quedarte con todo el dinero, no compartirlo con tu familia, con tu querida hermanastra y madrastra. No me queda de otra que quitarte a ti lo que más te importa.Mis ojos se abren, trago con dificultad.―No sé de qué dinero hablas. Adriano no heredó la fortuna de su familia, fue su madrastra, él solo se quedó con esta granja. No tenemos el dinero que piensas.―¿Acaso no viste que salió en la revista de Forbes?―Es viejo el articulo y los medios no saben la claridad del asunto familiar de los Ivanov.Laura se ríe con ironía.
Leer más