Anabela estaba revisando contratos de expansión cuando su asistente entró con expresión incómoda, sosteniendo un sobre como si fuera radiactivo.—Señorita Ocampo, esto llegó por correo certificado. Viene de la prisión federal.Anabela levantó la vista, reconociendo inmediatamente el tipo de sobre y tomándolo sin dudarlo porque había aprendido que retrasar lo inevitable solo lo hacía peor.—Gracias. Eso es todo.La asistente salió y Anabela observó el sobre por un momento antes de abrirlo, el remitente decía "Lila Ivanov, Reclusa #847392" y sintió esa mezcla familiar de rabia y curiosidad porque Lila era muchas cosas, pero nunca aburrida.La carta estaba escrita en letra perfecta, casi elegante, completamente incongruente con la psicópata que la había escrito."Querida Anabela,Sé que probablemente estás sorprendida de recibir carta mía. O tal vez no, siempre fuiste más inteligente de lo que aparentabas. Permíteme ser directa porque ambas sabemos
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