«Vamos, Leyla. Tu puedes» se dijo así misma mientras desviaba la mirada del hombre a su ladoEn frente de ella yacían ya los dos vasos de margaritas completamente vacios y ni siquiera el alcohol podía hacerla ignorar su presencia, era típico de él, supuso, donde quiera que llegaba parecía ser el foco de su atención, consumía cualquier otra presencia en lugar¿Acaso él sería consciente de eso?Leyla suponía que si, un hombre como él debía estar totalmente acostumbrados a ser el centro de atención donde quiera que llegaba y ese vez no era la excepción, incluso aunque vestía informal con unos vaqueros negros y una camiseta blanca, bastante casual y aun asi se robaba la mirada de las personas en el lugar.El hombre era como una especie de Adonis, bien podía imaginar que sin ropa se veía mucho mejor… Entonces recordó que seguramente todos en el lugar ya lo habrían visto desnudo, después de todo eso era algo normal en los cambia formas.Así que rápidamente negó con la cabeza alejando aque
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