Leyla dio vueltas en la cama incapaz de conciliar el sueño, se habia acostado hace una hora con el pretexto de descansar, pero hasta ese momento tal cosa aun no habia sucedido, su mente estaba repleta de imágenes muy poco reconfortantes y no paraba de pensar en lo sucedido. El haber conocido más miembros de la manada de Aron la inquietaban de algún modo muy incómodo.
Jamás imagino que conviviría con un cambia forma, mucho menos con un lobo.
«Como es posible que yo esté en este lugar» pensó sin