Aron alzó las cejas cuando Leyla de repente soltó esa declaración, entonces empezó a alejarse cada vez más. Inevitablemente, su olor hacía imposible para él no acosarla. Era una hembra a la carrera, y él era el lobo, el instinto de enviarlo detrás de su presa resultaba abrazador. Aron le permitió pensar que estaba huyendo hacia la libertad cuando empezó a caminar hacia la sala de estar. Su nivel de ansiedad habia bajado muchísimo al momento en que se perdió de vista, de alguna manera queriendo