Las regordetas manos de Leo, acariciaban el rostro de su madre. Domenica, no dejaba de llorar, le estaba pasando de todo en ese momento. — Cariño, no sabes lo angustiada que he estado desde que te llevó de nuevo ese Charles Johnson, ¿Cómo estás mi cielo? ¿Te hizo daño? Alina, acariciaba los cabellos de su hija, la menor de sus hijas era su adoración. — No, no me hizo daño físico ese idiota, pero me separó de mi familia y también hirieron a Lenin, Donovan, ya me dijo cuál es su estado, pero él no puede morir, mamá, no cuando lo amo tanto, además los bebés y yo los necesitamos. — Quieres decir el bebé, ¿Cierto? — No, quiero decir los bebés, estoy embarazada, mamá, voy a tener otro hijo de Lenin, así que no se puede simplemente ir y dejarnos abandonados. — ¿Otro bebé? Bueno... Creo que cuando Lenin, despierte va a estar feliz de saberte embarazada. — Domenica se ha propuesto poblar el mundo, mamá, parece un conejo. — Darriel, le hacía bullyn a su hermana. — ¡Darriel,
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