El camino de vuelta a casa fue silencioso.Sin conversaciones, sin música, sin una mano en el muslo de Ares mientras conduce.Fue solo… silencioso.Agotada, terminé por quedarme dormida acurrucada contra la ventanilla del auto, con lágrimas secas en mi rostro.Ni siquiera sentí cuando Ares estacionó en casa, pero me desperté, todavía letárgica, cuando abrió la puerta con cuidado, puso mi mochila en su espalda y luego me tomó en sus brazos.Tan pronto como abrió la puerta, May vino a recibirnos, pero me acurruqué más contra Ares, dejando que me llevara a nuestra habitación, donde fui dejada sobre la cama y permanecí sentada al ver a Ares ir hasta el baño. Momentos después, con el sonido del agua llenando la bañera, volvió a mí y me desnudó cuidadosa y silenciosamente, todavía sin pedirme explicaciones sobre lo sucedido.En los momentos siguientes, se quitó la ropa, dejando cada pieza en la cama y tomó mi mano, ahora guiándome hasta nuestro baño. Finalmente, me ayudó a entrar en la bañe
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