— Henry, prepara el equipo — ordenó Iván, cargando su arma con un movimiento seco — No vamos a esperar a que la ley decida quién es el padre, vamos a Key Largo a buscar a mi Kira, si Alister quiere sangre, le daré un océano, y si Moretti quiere jugar al lobo, le enseñaré por qué yo soy el que domina este territorio.Antes de subir al vehículo, en la penumbra del refugio, Iván detuvo a Alma que caminaba con dificultad tratando de llevarle el paso, y la atrajo hacia él con una urgencia que ignoraba el dolor de las heridas de ambos.La tomó por la cintura, sintiendo el calor de su cuerpo contra el suyo, y la besó con una ferocidad que sabía a despedida y a promesa, era el beso de dos guerreros antes de la batalla final, él abrió la boca para decir algo, pero ella lo detuvo en seco.— No te atrevas a despedirte, Ivan — Ella le
Leer más