Capítulo 15. La humillación de Bruno.
Ella no pudo responder. Solo podía aferrarse a los músculos de sus brazos, clavando las uñas en su piel, mientras era arrastrada por un torbellino del que no había escape. La primera vez fue rápida, intensa, una explosión de furia contenida. Bruno se derrumbó sobre ella con un gruñido ronco, vaciando en su interior toda la rabia del mundo. La habitación quedó en silencio, solo rota por el sonido de su respiración agitada, entrecortada.Pero no terminó allí.Bruno no se retiró. Permaneció sobre ella, dentro de ella, mientras su respiración se acompasaba. Renata, agotada, con la mente en blanco, creyó por un instante que era el final. Que la tormenta había pasado. Entonces, sintió cómo él, aun dentro, comenzaba a cambiar de nuevo. A endurecerse. A necesitar.Sin una palabra, la rodó sobre la cama. Ahora ella estaba boca abajo, su rostro hundido en la almohada. Él se arrodilló detrás, la colocó en cuatro, sus manos agarrando sus caderas con más fuerza, levantándola. Esta vez fue más le
Leer más