••Narra Catrina•• Al regresar a la mansión, me sentía como si estuviera en campo enemigo. Sentía este lugar cargado, pesado. Cada vez que pasábamos junto a un trabajador, nos saludaba con cortesía, pero yo no podía evitar preguntarme si era un traidor, si en realidad nos querría muertos. No entendía como terminamos rodeados de pirañas. De reojo veía como Connor caminaba con confianza entre sus propios empleados, con la misma expresión de siempre. Actuaba bien, fingiendo que nada le importaba. Respiré profundo, intentando imitarlo, actuar con normalidad. —Señor Ronchester, bienvenido a casa —Scott bajó la cabeza con cordialidad, sonriendo. Un escalofrío recorrió mi columna. La sonrisa de Scott parecía sincera, sus ojos de señor mayor relucían bajo las arrugas. Ese hombre, el cual me trató con gentileza desde el principio, no podía ser un traidor, ¿verdad? Inclusive, me sentía culpable por pensar eso de él. «Por favor, señor Scott, usted no» supliqué en mi me
Leer más