Narrado por DrexNo esperaba verla allí en ese lugar, ni en ese momento, y mucho menos con esa expresión en el rostro. Mi madre no aparecía sin motivo, y cuando lo hacía, nunca era por algo menor. Su sola presencia en medio de un pasillo de centro comercial ya era una advertencia, pero fue su mirada la que terminó de dejarlo claro: no había venido a hablar, había venido a reclamar.Tenía que contactar con ella, había mucho que contar, pero, como estaba en territorio de los Holt, temía que nos fueran a descubrir, por eso había retrasado cualquier comunicación con la organización.—Madre… —alcancé a decir—. No deberías de estar aquí, es peligroso.No me dejó avanzar un paso más, tomó mi brazo y me empujó hacia una puerta entreabierta, luego, sin mediar palabras… me golpeó. La bofetada fue seca, precisa, ejecutada sin levantar la voz ni llamar la atención de nadie más. Solo el sonido breve del impacto y el calor inmediato extendiéndose por mi mejilla. No fue lo suficientemente fuerte com
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