Narrado por Lucan
No regresé directamente a casa.
No podía hacerlo en esas condiciones, con algo tan delicado resuelto a medias. Isaelle no perdonaba los errores pequeños, mucho menos los grandes, y esto no era un gesto cualquiera. No era un ramo de flores ni una joya cara para apaciguar un mal momento. Era una apuesta peligrosa, una que podía inclinar la balanza a mi favor… o terminar de hundirme si la ejecutaba mal. Por eso no podía permitirme improvisar. Si iba a presentarle algo así, tenía q