Narrado por Lucan
Mi misión era simple: hacer feliz a mi esposa. Sonaba sencillo cuando uno lo pensaba de lejos, como una frase que se dice con una copa en la mano y una sonrisa confiada en los labios. Pero después de todo lo que había ocurrido con Brienna, sabía que la realidad estaba lejos de ser simple.
Las consecuencias todavía no habían llegado a su punto más alto. Los Holt no olvidaban. No eran ese tipo de familia que perdona insultos o pérdidas. Harlan Holt era un bastardo paciente, de es