Los ojos de Emma se abrieron de golpe por la sorpresa de las palabras de Sienna, y durante un segundo la sala de juntas quedó suspendida en una clase de silencio extraño, cargado de reacciones que no tardaron en aparecer, cada una más reveladora que la anterior. Jules Miller miraba a su hija con una desaprobación helada, como si no pudiera creer que la estuviera contradiciendo en público y, peor aún, delante de Emma. Caleb, en cambio, tenía la irritación dibujada en el rostro aunque intentaba esconderla bajo una sonrisa ladeada que ya no engañaba a nadie. Marco Mendoza se removió en su asiento con una incomodidad evidente, atrapado en medio de una pelea familiar que salpicaba de lleno el terreno profesional. Damián, sentado al lado de Emma, se había tensado por completo, aunque una pequeña sombra de satisfacción le cruzaba la mirada. Sin hacer ruido, apoyó una mano sobre la rodill
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